“Amor de Padres”: La pareja uruguaya que viajo a alentar a su hijo

Carlos Albanese es uruguayo, papá y entrador de hockey, en estos días se encuentra en tierra sanjuanina donde vino con su esposa Gloria Torres quien también está ligada al deporte de ruedas.

 

Ambos llegaron a la provincia no solo para alentar a la Selección de Uruguay, sino que su llegada es más que especial, ya que en el elenco uruguayo se encuentra su hijo Geancarlos Albanese (24) que en el día de ayer debuto con la casaca mayor de su país.

 

Carlos como bien dijimos en un principio, es entrenador de hockey de la Selección Sub20 y además da clases en el Club Pinamar, donde su esposa Gloria fue mucho tiempo presidenta del Club y hoy por hoy es la delegada del mismo en la Federación Uruguaya.

 

A más de 1700 kilómetros de distancia, Carlo y Gloria viajaron en su auto particular para dejar asentado que el “Amor de padres” no les impidió que siguieran de más cerca a su hijo en el Mundial de Hockey que acoteje nuestra provincia.

 

Geancarlos, quien debuto en la tarde de ayer con la casaca número 17 es la primera vez que juega un Mundial con la mayor, anteriormente jugo en las divisiones inferiores y además fue dirigido por su propio papá.

 

El Seleccionado de Uruguay viene con un total de 10 partidos durante el año, siendo unos de los deportes que aún se encuentran en proceso en su país y con muy poco apoyo. Es por ello que estar presente en los World Skate Games es un gran logro conseguido por el gran esfuerzo que realizaron para formar parte.

 

Carlos Albanese – Papá de Geancarlos

  • Se vive, se sufre, se contiene, porque a veces dan ganas de hablar después del partido pero me pongo un freno porque por algo está el técnico, ahora estoy como papá, ya bastante lo rezongué en el club cuando lo tenía en la Sub20.

 

  • Se disfruta mucho y más en esta provincia que nos sentimos tan cómodos, siempre venimos a San Juan con mi señora, siempre con la excusa del hockey visitamos la provincia, estuvimos en el Sudamericano este año y esta seguramente no será la última vez.

 

 

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